EL DISEÑO DE LOS BEQUETEROS: EVOLUCIÓN E HISTORIA

Puede ser uno de los momentos más emocionantes e íntimos para el festero, que llegue la madrugada del día 22. Delante de nosotros tenemos nuestra estimada vestimenta esperándonos... e iniciamos, de nuevo, con quietud y nerviosismo a la vez, un auténtico rito, empezamos a vestirnos. El vestido, el diseño, nos acompañara durante tres días, será como una segunda piel que nos identifica, e incluso, al acabar la fiesta, el día después, nos sentiremos extraños al dejar de lado bombachos, chaleco, túnicas y fajas.
La palabra diseño, acepción de máxima actualidad, referida a la indumentaria de moros y cristianos, aparece así en la primera reglamentación festera, que data de 1839, indicándose que "se permite a todas las comparsas de Moros y Cristianos que puedan variarse todos los años, una, dos, o tres piezas de sus vestidos sin alterar los mismos colores de que presentaron los diseños a los Directores.
Con esta preservación de la identidad de cada Filà, sus colores, ya vemos una clara preocupación por la indumentaria.
Desconocemos el autor del primer diseño "para Moros de Caballería Titulada de Berberia", presentado por Vicente Sanz en 1869, pero probablemente estuvo inspirado en la indumentaria de la guardia napoleónica.
El Casal de Sant Jordi guarda un pequeño óleo de un moro con pantalón rojo, chaleco azul y con polainas, de "La Imperial". No es exacto considerarlo un antecedente de los Bequeteros, como Nostra Festa indica: "aquí esta el pequeño óleo del moro puesto de polainas blancas que podría ser el antecedente plástico más directo de los Berberíscos. En la tela está fechada en 1873 y lleva al dorso la inscripción "La Imperial", Caballería Imperial casi con toda seguridad, de enorme parecido con el vestuario que sobre la guardia napoleónica se conserva en el Museo de Inválidos de París". Recordamos que es el año 1869 cuando se aprueba "La Caballería Titulada de Berberia" mientras que La Imperial se aprueba en 1873. Tampoco es acertado considerar esta Filà como "Caballería Imperial" porque las actas de la Asociación no la sitúan entre las caballerías. Por ejemplo, el acta de Junta General Extraordinaria del 1 de mayo de 1874 muestra una lista con los "Primeros Truenos Moros" y a continuación una lista con "los Jefes o Generales de las Caballerías del Bando Moro". La Imperial aparece la última del listado de Primeros Truenos aunque no consta el nombre de su Primer Trueno, mientras que las caballerías de aquella época eran la de Rafael Miro y la de Antonio Pastor, correspondientes a la "Primera de Caballería" (Realistas) y "Segunda de Caballería" (Bequeteros). Por tanto, La Imperial no es un antecedente de los Bequeteros, se trataba de una Filà diferente, incluso no era de caballería, contemporánea de aquella "Caballería Titulada de Berberia"

Lo que sí podemos intuir delante de estos esbozos y pinturas es una preocupación o interés por dar autenticidad y realismo al diseño, buscando referentes auténticos, puede ser lejanos a la época de la Reconquista pero completamente evocadores y sugerentes.
En el año 1876 Alcoy celebra el VI Centenar de la Aparición de Sant Jordi. Es este año cuando se publica el primer libro de filaes: Noticia histórica acerca del origen de las fiestas de San Jorge y reseña ilustrada de las comparsas que forman parte en ella. Al abrir el libro, después de unos versos dedicados a Sant Jordi y por riguroso orden de antigüedad aparece el diseño de cada Filà. Detrás de la "Caballería de Moros", es decir, los Realistas, vemos el diseño de la "Caballería de Bequetes" , el primer diseño conocido. Aunque sin color, el rojo, el azul y el amarillo serían los colores básicos sin variar mucho de los actuales. Vemos las típicas polainas, pantalón bombacho que llega hasta las rodillas, faja, chaqueta corta y chaleco, con ornamentos de trepas o bordados, capa corta y turbante con borlas en la parte posterior. El caballo de cartón, a los pies, y el puñal que cuelga de la cintura, sujetado con la mano izquierda completa la estampa de la caballería de Bequetes.
No conocemos ninguna variación del diseño, según las actas de la asociación, al menos hasta 1902.
Pocos años después, 1905, la Filà, por causas todavía desconocidas, no participa en las fiestas y por tanto queda extinguida. Pero rápidamente se presenta y se aprueba un nuevo diseño de la "Caballería Berberíscos", el cual conocemos gracias a un programa de 1907, editado por el Ayuntamiento. Después del programa de actos vienen las ilustraciones de las filas. Son esbozos en color, sin firmar, aunque han estado atribuidos a Fernando Cabrera o Francisco Laporta, pero se trata solo de una especulación. Este programa lo podríamos considerar como el segundo libro de filaes. Además se editaron unas tarjetas postales.

La "Caballería de Berberíscos" presentaba pantalón bombacho rojo, el cual parecía haberse alargado un poquito, por bajo de las rodillas, zapatos negros y polainas, faja amarilla, chaqueta corta y chaleco azul, con trepas, galones y pasamanería en dorado, capa corta bordeada en azul y turbante blanco, con un ornamento en la parte delantera. Contemplaba el diseño un sable en la mano izquierda.
En el año 1911 aparece una ilustración diferente, pero realizada seguramente por el mismo artista, en un programa de actos, editado por el Ayuntamiento. Las filaes vienen al final, empezando con los Abencerrajes, Filà del Capitán Moro de 1911, seguida de todas las demás del Bando Moro, por estricto orden de antigüedad. A continuación los Guzmanes, Filà del Capitán Cristiano, y el resto de filaes cristianas, también por orden.
Con estas ilustraciones también se edito una colección de postales, seguramente el mismo año.

El diseño es idéntico al anterior, observando que el Bequetero, además del puñal en la mano izquierda, sujeta con la derecha una espindarga, la cual descansa sobre el hombro.
Pasan los años, sin ninguna modificación, y llega el año 1921. Se edita un nuevo libro, esta vez no es un programa, con ilustraciones de Rogelio Solroja. Aunque no tiene fecha de edición apuntamos el año 1921 al ver el diseño de los Montañeses, Filà aprobada en enero de 1921, y el de los Granadinos, Filà que se dará por extinguida el 10 de febrero de 1921, precisamente en año de capitanía.






Casi idéntica a la de 1907, la ilustración de Solroja presenta a un Bequetero cogiendo las bridas de un caballo, con una espindarga en la mano derecha. Además, del lado izquierdo cuelga el puñal. No se observa ninguna diferencia con el diseño anterior, pero este último deja ver las borlas del turbante que el anterior no mostraba.
En el año 1922, Francisco Espí Navarro, presenta un nuevo diseño a la Asociación de Sant Jordi. Junto al esbozo la "Comparsa de Moros Caballería Berberíscos" pide "que sea admitida como comparsa de disparo perdiendo el carácter de caballería" la junta directiva indica que no se opone al cambio de diseño pero sí al paso como Filà y con turno de cargos. En la junta general ordinaria celebrada el 29 de enero de 1922, se aprueba el nuevo diseño pero no se admite "el pase a comparsa de dicho bando con turno de empleado, debiendo continuar con el carácter de caballería". Lo que sí se autoriza es el derecho a disparar durante el alardo.



El esbozo presentado el 22 de enero, se conserva en la Filà . Se trata de un óleo, firmado por R. Giner, y en él observamos que básicamente se suprimieron las polainas, propias de las Filaes de Caballería, se incorporaron las medias marrones con zapatos rojos y se cambió por completo el turbante y los botones de la chaqueta corta, que sufrió una variación. Además se añadieron unas medias lunas, no sabemos bien si metálicas o bordadas, y desapareció el puñal que hemos visto en todos los diseños anteriores.
Definitivamente en el año 1926 se dan por extinguidas las filaes de caballería. A pesar de todo, las actas de la Asociación de Sant Jordi, no indican ninguna reforma de nuestro diseño hasta el año 1932. Y decimos 1932 porque este es el último año que la Asociación organiza las fiestas. La instauración de la República en el año 1931, las tensiones que se generaron y la instrumentalización política que se hizo de la fiesta, motivaron que la Junta Directiva de la Asociación se inhibiera a la hora de organizar y celebrar las fiestas de 1932, y que se creara la Asociación de Fiestas Tradicionales de Moros y Cristianos de Alcoy.

Tampoco las actas de esta entidad indican ninguna variación del diseño. Pero nuestra Filà conserva un óleo , firmado por Juan Masià Doménech en el año 1933, en el cual se aprecian variaciones importantes: el turbante vuelve a cambiarse, se modifica el chaleco y la chaqueta corta ornamentándose además con pasamanería de seda y flecos dorados, respectivamente, incorporando un suéter marrón. Este diseño incorpora los puños metálicos y un collarín, dándole más vistosidad. Años después parece que también se había sustituido la materia del pantalón y faja, pasando de algodón a raso.
En el archivo fotográfico del Casal de Sant Jordi, se conserva una fotografía de la Gloria del año 1927, donde el Bequetero todavía viste el diseño de 1922, por eso probablemente estos cambios del diseño llegan entre 1928 y 1933, aunque apuntamos el 1932, año de transición entre la Asociación de Sant Jordi y la Asociación de Fiestas Tradicionales de Moros y Cristianos, constituida oficialmente el 26 de diciembre de 1932.

Después del paréntesis que supuso la Guerra Civil, en el año 1940 vuelve a celebrarse nuestra fiesta. El diseño de los Bequeteros no ha variado, es el mismo del año 1933. Después de los años de cargo, 1944-1945, entre 1946 y 1947 aparece un nuevo libro de filaes. El autor del libro es Antonio Matarredona Sanchis, que firmaba como Sanchis. Los Bequeteros presentan el mismo diseño con la excepción de la capa, que se ha alargado un poco y la novedad de una bolsa a la parte derecha. En estos años también se realiza una tirada de óleos en color, con ilustraciones sin firmar.







Este diseño presenta unos zapatos amarillos, en lugar de rojos. Más adelante se hace otra edición a una tinta, seguramente de mediados de los 50 ya que las Tomasinas presentan el diseño actual, reforma introducida el año 1954.











A finales de la década de los 50, en el año 1959 concretamente, Luis Solbes Payà, dibuja unos nuevos diseños en color , de estilo cubista, que fueron editados por la Asociación de San Jordi.
Parece que el diseño de los Bequeteros queda definitivamente conformado, y pasan los años sin que se realice ninguna modificación. Y llegamos al año 1975. El turbante, posiblemente el elemento que más variaciones ha sufrido, vuelve a cambiar. Nueva confección, incorporándose una cima metálica, un casquillo, que da una nueva estética y a la vez protege el turbante de la temida lluvia abrileña.










Apenas iniciado el año 1976 aparece un nuevo libro de filaes, con diseño de Luis Solbes Payà. Se trata de una edición del Monte de Piedad y Caja de Ahorros de Alcoy, realizada por la Asociación de Sant Jordi para conmemorar y celebrar el VII Centenario del Patronazgo de Sant Jordi. Este diseño firmado en el año 1975, presenta el nuevo turbante y observamos que la bolsa lleva un cordón trenzado en lugar de una tira como los anteriores. El material utilizado para la bolsa también cambiará, pasando del plástico al cuero.









La última ilustración de los Bequeteros , se encuentra en el "llibret de Filaes" del año 1985. Se trata de la edición realizada por la Asociación de Sant Jordi con diseños de Rafael Guarinos Blanes.











PAU GÓMEZ NAVAS






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